Cuatro pasos, una persona de contacto por tu parte y una ficha técnica cerrada antes de mandar nada a imprenta.
El libro y su web no se hacen por separado. Desde el guion se decide qué va en papel —lo que aguanta años y se lee sentado— y qué va detrás del código: lo que se mueve, lo que suena, lo que cambia o lo que ocupa demasiado. Un libro con códigos puestos al final es otra cosa, y se nota.
El resultado es tuyo: la edición, los archivos de imprenta y la web, con tu dominio si lo quieres. Puedes reimprimir cuando quieras sin volver a pagar el diseño.
Decidimos qué cuenta el libro y qué cuenta la web. De ahí sale el mapa de códigos: cuántos hay, en qué páginas y qué abre cada uno.
Escribimos o editamos los textos, tratamos las fotografías y maquetamos el libro entero. Lo revisas página a página antes de seguir.
Montamos la web con los vídeos, los 360 grados, los juegos o lo que toque, y generamos los códigos definitivos. Se prueba escaneando de verdad, con el PDF en la mano.
Impresión en papel con certificado FSC y entrega donde digas. La web queda publicada el mismo día que sale el libro de imprenta.
No. La cámara del móvil ya lee códigos QR desde hace años, en Android y en iPhone: se apunta y sale el enlace. Lo que se abre es una página web normal, así que funciona igual en un móvil de 2019 que en uno nuevo, y no hay nada que descargar ni ninguna cuenta que crear. Es la diferencia entre que se use y que no.
Se cambia en la web y los códigos impresos siguen llevando al sitio correcto. Un código no apunta a un vídeo: apunta a una dirección tuya, y detrás de esa dirección ponemos lo que haga falta en cada momento. Por eso un libro corporativo puede llevar la memoria de este año sin reimprimir la tirada entera.
Se lee entero igual. Esa es la regla con la que escribimos: el papel se sostiene solo y lo del código siempre suma, nunca completa. Un libro donde la mitad de la historia está detrás de un QR es un libro roto, y los que se leen en un avión o en el campo son justo los nuestros.
Depende de lo que tengas. Si ya hay material grabado, lo montamos y lo preparamos para que cargue rápido en el móvil. Si no lo hay, lo producimos nosotros: rodaje, 360 grados, locución y música. Es la partida que más varía de un presupuesto a otro, así que conviene hablarlo el primer día.
Quinientos en los infantiles y en los corporativos; en los de destino solemos partir de mil, porque el coste de la edición se reparte mejor. Por debajo de eso el libro sale caro por ejemplar y el proyecto deja de tener sentido frente a un PDF. Si la tirada es pequeña pero el libro va a durar años, hablamos y lo miramos.
Con una llamada de media hora te devolvemos una propuesta de contenidos, el mapa de códigos y el presupuesto de los tres tipos de libro.